Si aprovecháis el viaje para pasar unos días en la zona, aquí tenéis nuestros imprescindibles: primero los de Arenas de San Pedro, que se recorren a pie, y después las rutas y los pueblos de los alrededores.
Calle Triste Condesa, 1 (Mercado de Abastos). Abre de martes a domingo, de 10:00 a 15:00; los lunes cierra. Allí os confirman los horarios y precios de las visitas guiadas al castillo, a la torre de la iglesia y al palacio, que cambian según la temporada.
Lo levantó el condestable Ruy López Dávalos entre 1393 y 1423, y también se le conoce como el castillo de la Triste Condesa. Hoy es museo y auditorio. La visita guiada sube a la torre del homenaje y al adarve, con vistas al pueblo y a la sierra.
Horarios de la visita guiada: Oficina de Turismo, 920 370 245.
La parroquia gótica del centro guarda la talla de la Virgen del Pilar de Arenas. Su torre renacentista, de 36 metros, es el punto más alto del pueblo: se sube por una escalera de caracol de granito hasta el campanario, con todo Arenas a los pies.
La subida a la torre es con visita guiada: preguntad en la Oficina de Turismo.
También llamado palacio de la Mosquera. Es un edificio neoclásico trazado por Ventura Rodríguez para el infante don Luis, que quedó sin terminar. En él se alojó Goya en 1783 y 1784.
En la corte del infante vivió también Luigi Boccherini (Lucca, 1743 – Madrid, 1805), el gran violonchelista y compositor italiano. Entró a su servicio en 1770 como violonchelista y compositor de cámara y lo acompañó en su retiro de Arenas hasta la muerte del infante, en 1785. En esos años compuso buena parte de sus célebres quintetos de cuerda con dos violonchelos. Desde 2005, el Festival Boccherini vuelve a llenar de su música el pueblo.
Visitas: consultad días y horas en la Oficina de Turismo.
En el pueblo se le llama «el puente romano», pero es medieval: un gran arco central sobre el río Arenal por el que cruzaban los rebaños trashumantes y donde se cobraba el pontazgo. Tiene un mirador, y de aquí sale la Ruta de los Pescadores.
En la plazuela de las Monjas, donde estuvo el convento de agustinas fundado en 1509, se levanta la iglesia de San Juan Bautista, «la de la Plazuela». En ella se venera la imagen del Cristo de Medinaceli.
A un paseo del casco urbano, el río Arenal forma unas piscinas naturales rodeadas de arbolado. Un buen sitio para estirar las piernas junto al agua.
El convento que fundó fray Pedro de Alcántara guarda sus reliquias en la Capilla Real, de planta octogonal y gran cúpula, proyectada por Ventura Rodríguez en el siglo XVIII. Merece una visita tranquila.
Sale del puente de Aquelcabos y remonta el río Arenal entre pozas y charcos, pasa por la junta con el río Pelayo y llega hasta el puente de los Llanos. Unas 4 horas, dificultad media; se puede hacer en los dos sentidos.
Descubiertas en la Nochebuena de 1963. Se recorren por un camino acondicionado de cerca de un kilómetro, entre estalactitas y estalagmitas, a unos 17 °C todo el año. La visita dura unos 40 minutos.
Entradas en cuevasdelaguila.com · 920 37 71 07
Un poblado amurallado de los vetones, habitado entre finales del siglo III y mediados del siglo I a. C., con unos dos kilómetros de muralla. Dos de sus casas, reconstruidas, sirven de centro de interpretación. Está en El Raso, dentro del municipio de Candeleda.
Vecino de Arenas, con callejuelas para perderse sin prisa. Desde aquí se sube al Nogal del Barranco, punto de partida de las rutas a Los Galayos y La Mira. Muy cerca quedan también El Hornillo y El Arenal.
En el centro del valle de las Cinco Villas. Lo preside el castillo de los duques de Alburquerque, que mandó construir Beltrán de la Cueva en el siglo XV.
Por la N-502, pasado Mombeltrán, el puerto del Pico conserva un tramo de calzada romana que baja en zigzag por la ladera, con todo el valle a la vista.